Este espacio, floreció del entramado del universo! en un momento crítico para su fundadora.   En ese momento la opción era renunciar a su Don y echarlo a la sombra, a la espera de algún día recuperar el valor de hacerlo visible, a expensas de que eso nunca sucediera…o avanzar confiada en el apoyo de  Bumisparsha el gesto de Buddha, cuando dijo «La tierra es testigo» y así fue, la tierra era testigo del Tapas, «El fuego de la consciencia» que pujaba en su interior por compartir su Don, y así tramó, para que Padma Shala, esté a disposición, de la mano de Karla, (su fundadora) de tod@s practicantes sinceros de encontrar al Gurú, «Al propio» al que reside en el corazón de cada un@.